
No todos los días se cumplen quince años. Lo sabía el Dúo Dinámico allá por los tiempos antiguos y ahora lo saben también los amigos de El Telescopio de Radio Círculo. Por eso el programa se puso sus mejores galas, nosotros nuestras mejores orejas y nos fuimos todos juntitos a la sala Randall a escuchar a uno de nuestros más mejores.
Fernando Alfaro también venía con amigos y eso hizo que todo fuera más extraño de lo que esperábamos. Porque Fernando Alfaro es una especie única en su especie, un animal herido que es más animal y más herido cuando todos los otros animales se le parecen y huelen a lo mismo. Ese fue el secreto de la ciencia de Surfin' Bichos (sólo hay que escuchar con un poco de atención la carrera en paralelo de otros animales como Pascual o Cuevas), esa fue la luz que oscurecían las entrañas de Chucho o Los alienistas. Respirar por la herida, componer desde el infierno cotidiano donde los extintores rompen un cristal para acceder a un hacha y no al revés.
A mí lo del escenario del Randall me olía a tantas cosas distintas que creo que Fernando salió también un poco despistado, como intentando saber que frases del guión tenían énfasis y cuáles no tenían nada. Tras Alondra Bentley y Refree (muy bonito si se Envejece junto a Christina Rosenvige), este último se quedó en el escenario para acompañar al homenajeado. Desde el principio hubo química entre los dos y nos hicieron abrir los ojos y el calendario para poder disfrutar pronto del aparentemente excelso resultado de esa unión. Así pudimos escuchar tres adelantos jugosos y repletos de matices y posibilidades. La pegadiza y surfinbichera Camisa hawaiana de fuerza nos trajo la melodía poderosa y sin pausa, horizontal y terca en su determinación, de siempre para pasar de pronto a ponernos un contrapunto surreal y juguetón con la más grave y marciana Extintor de incendios. Aunque yo aún estaba pensando en la primera de las novedades que nos habían ofrecido y que en una primera escucha me pareció una joya más en la cargada corona de Alfaro: Teléfono de atropellados es una delicia que habrá que aprenderse de memoria si nos
lo permite su estructura extraña y su transitar de la infancia a la vejez por el amor ciego (“que es cuando me levanto por la noche de la cama a llevarle una Coca Cola a mi sediento amor”) y por los ciegos de amor (“que es cuando lo hacemos y voy muy ciego y no me vengo”).
Hubo también tiempo para los recuerdos y el homenaje a todas sus formaciones con clásicos contemporáneos e imperecederos como El crujido del cangrejo, Ricardo Ardiendo o Luz de gas y un par de magistrales puestas al día de Rifle de repetición y Magic, que sonó tan desnuda como verdadera. Luego algunas colaboraciones como la versión junto a Enric Montefusco de El nadador de Radio Futura con alguna falta de fluidez y La oración del desierto junto a un Nacho Vegas que quizá subió demasiado tarde. Cosas como estas, unidas a las excesivas pausas y a una afluencia de público poco acorde con la categoría de Alfaro hicieron que el ambiente fuera un poco más frío de lo esperado. Lo que no fue óbice para que pudiéramos disfrutar de uno de los genios más destellantes de la música indie española en pleno despliegue de sus facultades físicas e intelectuales.

Setlist Fernando Alfaro
01. De aire
02. Luz de gas
03. Dulce maltrago
04. Teléfono de atropellados
05. Nueva vida
06. Magic
07. EL rey del pegamento
08. Extintor de incendios
09. El crujido del cangrejo
10. Ricardo ardiendo
11. Camisa hawaiana de fuerza
12. Rifle de petición
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13. El nadador (con Enric Montefusco)
14. Oración del desierto (con Nacho Vegas)